Ver la luz, abrir los ojos

La experiencia de la conversión, como revelación súbita o paulatina de una verdad hasta ese momento escondida, puede emerger como una forma de nueva lucidez. Esa experiencia intensa de lo real, en ocasiones podría conllevar una experiencia íntima de retraimiento, compartida, a veces en secreto, con quienes han recibido la misma iluminación. Pero la conversión también puede traducirse en entusiasmo proselitista que arrastre a otros hombres y mujeres a esa misma claridad, en pos del cumplimiento de una profecía milenarista o del advenimiento de un mundo futuro liberado de las postraciones y miserias del presente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: